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Software de casino

Los juegos de casino han cambiado de como lo conociamos anterioremnte. La informática ha cambiado la vida de toda una generación desde finales del siglo XX, haciendo que las cosas vayan más rápido, que las tengamos más cerca, y que lleguen a un nivel que ni siquiera podíamos imaginar. De hecho, la tecnología actual, en lo que se refiere a la informática, está casi más allá de cómo se la imaginaban los escritores de ciencia ficción allá por mediados del siglo XX. Hemos roto muchas barreras, y hemos conseguido que nuestro ordenador sea una ventana al mundo en la que poder hacer prácticamente de todo.

Desde mandar emails y estar en contacto con nuestros amigos y conocidos hasta disfrutar de los mejores juegos de casino en nuestra propia casa, sin movernos de nuestra habitación, a través de los casinos online, de los que ya os hemos venido hablando previamente.

La irrupción de estos casinos ha coincidido con el apogeo de Internet, y gracias a ello están llegando a mucha más gente. Se podría decir que estamos en la época dorada de los casinos online, y más ahora que en España por fin se ha legalizado el juego apropiadamente. Son muchísimos los casinos que podemos encontrar en la rede, pero todos tienen algo en común: su software.

El software de los casinos online

Existen numerosas salas de juego en Internet, ofreciéndonos la posibilidad de entretenernos un rato con sus juegos de casino, disfrutando de la adrenalina y la emoción que producen y quien sabe, tal vez ganando un buen dinero gracias a estos juegos. El caso es que la mayoría de ellos, por no decir todos, están basados en los dos mismos programas de software, desarrollados en la década de los 90 por dos empresas diferentes, que se dedican a la informática y por tanto no tienen absolutamente nada que ver con los casinos a los que venden sus programas y software.

El primer de ellos es desarrollado por la empresa MicroGaming en 1994, y a día de hoy lleva ya más de 400 juegos realizados, aunque muchos son diferentes versiones del mismo (poker, blackjack, ruleta… los más populares).

El segundo, a finales de aquella década, surgió como PlayTech en 1999 y ha seguido un camino muy parecido al de su antecesor, llegando también a sacar más de 400 juegos, distribuyéndolos en las diferentes salas y casinos online que podemos encontrar en la red, a través de un software cada vez más sofisticado que se actualiza cada poco tiempo, y en el que además del propio buen funcionamiento que necesita, se centra mucho en el aspecto visual.

Está claro que, al igual que ocurre en los casinos, lo que más nos atrae en un juego de este tipo es ese aspecto visual que tiene, esas luces, sonidos y demás. Algunos de estos juegos son temáticos, y otros son bastante simples, para que los jugadores no tengan problemas a la hora de jugar. Estamos hablando de que la  gran mayoría de juegos que existen, tanto los de flash en vivo como los de descarga, se basan en estos primigenios programas de los 90.

Como ya hemos comentado en numerosas ocasiones, existen dos posibilidades para jugar a los casinos online. La primera de ella consiste en jugar en flash, dentro de la propia página del casino, sin tener que descargar absolutamente nada, algo más rápido y para mucha gente, también más sencillo. La otra opción es la de descargar el software del programa y disponer de él cuando queramos en nuestro propio equipo, lo que nos beneficiará en ciertos momentos, como a la hora de arrancarlo más rápidamente. Hay casinos que optan por una u otra opción, pero también existen otros que nos permiten elegir nosotros mismos lo que queremos, si juegos flash o descarga.

De hecho, la seguridad de los casinos es cada vez más exhaustiva, y no solo por el hecho de controlar que no haya altercados, o los posibles intentos de robo que se puedan producir en un sitio donde hay tanto dinero. También cuidándose de los propios jugadores, que en algunas ocasiones podrían utilizar métodos tramposos para obtener grandes ganancias. Ante ello, los casinos pueden expulsar a cualquier jugador que piense que no está jugando limpio. Pasa mucho con los contadores de cartas en el blackjack, que ni siquiera necesitan de equipos informáticos ni nada parecido, lo hacen todo de cabeza.

Se puede pensar que ese método es tan bueno como cualquier otro para jugar, pero el casino tienda a opinar que su ventaja queda en nada ante este tipo de jugadores, y es mejor expulsarlos antes de que expolien sus ganancias. Por ello siempre se tiene seguridad en estas salas de juego, a varios niveles además, desde agentes “de paisano” que controlan a estos jugadores en las mesas y procuran que no hagan trampas hasta las cámaras de seguridad y el control que se lleva desde la central, donde todas las imágenes llegan y se examinan, pasando por supuesto por la obligada presencia de “gorilas” para evitar cualquier altercado que pudiera suceder.

El tipo de seguridad de los casinos tradicionales

No siempre se le ha dado tanta importancia a la seguridad en los casinos. Antes, el número de personas encargadas de la misma era mínimo, porque suponía un “gasto extra”, o al menos así lo veían los dueños de estas salas de juego. Fue al entender que podían prevenir robos a gran escala o pérdidas de grandes sumas de dinero cuando decidieron apostar por completo por los sistemas de seguridad actuales. La tecnología también ayudó, y ahora, con las cámaras de alta definición e incluso los software de reconocimiento de rostro, cualquier casino puede saber quien está jugando allí, y si es un visitante non grato, expulsarle.

Las cámaras se han convertido en una parte fundamental de la seguridad en los casinos presenciales, en  los tradicionales, puesto que captan cualquier tipo de movimiento extraño que tal vez no se pueda ver en el propio casino, en las mesas. Es como tener mil ojos siempre atentos y grabando todo lo que sucede, por si hay algo extraño, poder volver una y otra vez a las imágenes y tomar las decisiones que se tengan que tomar, como ponerlas en mano de la policía si se ha llevado a cabo algún delito, o normalmente, expulsar a ese jugador si hace trampas y no volver a dejarle entrar más.

Eso sí, no podemos dejar la seguridad de algo tan grande y tan complejo como un casino solo en manos de máquinas. El personal de seguridad debe ser también bueno y estar bien formado para conseguir trabajar en condiciones con ese sistema de control. Hablamos desde las personas que controlan las propias imágenes hasta la seguridad en las propias mesas, los encargados de reconocer cuando algo va mal en el casino, cuando un jugador se pasa de listo, cuando se está perdiendo demasiado dinero en tal o cual mesa, y por qué. Parece que en nuestro país, este tipo de personal cada vez está mejor preparado, y podemos presumir de tener una seguridad que sabe rendir al mejor nivel.

Pero la función de seguridad en los casinos no puede ser solo proteger los intereses del propio casino, sino también conseguir que los jugadores se sientan seguros en el mismo. Aquellos que de verdad van solo a jugar, a divertirse, deben confiar en que la seguridad del casino les protegerá en caso de que haya cualquier altercado, o incluso le beneficiará cuando uno de sus contrincantes esté haciendo trampa.

Seguridad en los casinos online

Está claro que la seguridad presencial en los casinos tradicionales es tremendamente importante para conseguir que los jugadores se comporten como deben y no hagan trampas ni incumplan las propias reglas del casino. Pero ¿Cómo controlar esto en el caso de los casinos online? Estamos hablando en los que se juega de modo virtual, y en el que parece no haber control alguno sobre los jugadores que quieran hacer trampas de forma flagrante. Pero nada más lejos de la realidad.

De hecho, la seguridad en los casinos online es todavía más férrea que en los casinos tradicionales. Es casi imposible realizar trampas en estos casinos, puesto que la aleatoriedad del reparto de las cartas rompe con cualquier tipo de estrategia como contar cartas y demás.

Además, al tener clara la identidad del jugador, el casino puede reconocer su forma de juego y es mucho más fácil saber cuando, de la noche a la mañana, ese jugador ha pasado de ser un tipo normal que ganaba y perdía de forma alternativa a ser un auténtico campeón, consiguiendo premios millonarios.

Por último, esta férrea seguridad también aporta mucha confianza a esos jugadores que no tengan claro si jugar online o no, por el hecho de que puedan ser estafados. Hoy en día, la regularización de licencias ha permitido un control total sobre los casinos online y sus prácticas son miradas con lupa.